La depilación eléctrica es uno de los sistemas más efectivos y rápidos de eliminación del vello facial y corporal sin dolor, especialmente en las zonas más delicadas del cuerpo, con independencia del color del vello (desde negro a canoso) y grosor. Se consigue utilizando una pequeña corriente eléctrica para destruir los folículos pilosos, insertando una aguja conductora finísima en el folículo cuya corriente mata el pelo y las células responables de su futuro crecimiento. Las agujas utilizadas son desechables, antialérgicas y estériles y con calibres adaptados a cada zona a tratar. Es una depilación definitiva.

Hay dos métodos habituales de electrolisis: la termolisis y el combinado (blend). La termolisis crea calor localmente utilizando una corriente de alta frecuencia lo que destruye la raíz capilar. El ‘blend’ combina dos tipos diferentes de corriente para crear un cambio molecular en el folículo: transforma el agua y sal presentes de forma natural en el folículo en una reacción química que destruye las células capilares. La profesional determinará el método más adecuada para su tipo de piel.